...
Sr. PRESIDENTE (Bilia).- Tiene la palabra el señor concejal Bosque.
Sr. BOSQUE.- Quería referirme a dos cuestiones.
En primer lugar, señor presidente, acercarle a usted, como nota de vecinos, un correo electrónico que me hizo llegar la gente de la protectora San Roque, que es una entidad sin fines de lucro que se dedica a atender a los animalitos, gatos y perros sueltos de la vía pública y que desde hace un tiempo está haciendo una tarea muy importante en el distrito, atendiendo a perros que están desamparados y que también merecen nuestra atención. Por su parte, con su cuidado se evita la proliferación de plagas e infecciones. Esta entidad está reclamando del municipio alguna ayuda para poder mantener el hogar de animales en Boulevard Buenos Aires, en un predio prestado. Me gustaría que esta nota pueda llegar al intendente municipal. Justamente hacen este pedido porque el próximo sábado se celebra el día del animal.
En segundo lugar, me quisiera referir a la jornada del 1° de mayo que vamos a celebrar próximamente. La lucha entre amos y esclavos, señores y vasallos, empresarios y proletarios, explotadores y explotados, ha marcado la historia de la humanidad en todas sus etapas. A mediados del Siglo XIX el artesano fue perdiendo paulatinamente la propiedad de los medios de producción, concentrándose éstos en pocas manos, signando lo que se denominó la Revolución Industrial.
Enormes masas de trabajadores ingresaron entonces a las nuevas industrias a aportar su fuerza de trabajo en condiciones inhumanas, con jornadas interminables de trabajo, donde mujeres y niños fueron tratados con la misma severidad que los varones, pero con salarios inferiores. Tengo muy presente el testimonio transmitido por mi abuela materna, natural de Luca, Italia, quien a la edad de 12 años concurrió a una fábrica textil a trabajar como un obrero más a principios de siglo XX. El nuevo constitucionalismo clásico, que nació en el siglo XIX, impulsado por las ideas liberales de la época, reconoció derechos cívicos y políticos, pero no derechos sociales, por lo cual las mayorías quedaron expuestas al mandato laboral y a condiciones denigrantes de trabajo. Fue así que en 1884, en Chicago, el IV Congreso de la American Federation of Labor proclama la jornada laboral de ocho horas a partir del 1° de mayo de 1886. Sin embargo, las empresas se negaron a reconocer este derecho y comenzó la lucha de sectores obreros anarquistas, con serios incidentes entre la policía, los servicios privados de seguridad de la firma Pirketon de Chicago y los trabajadores. Los enfrentamientos dejaron varios muertos y fueron apresados los manifestantes, condenados a muerte cuatro de ellos, en un proceso judicial bochornoso, y otros fueron sentenciados a la cárcel. A estos cuatro anarquistas asesinados se los denominó Mártires de Chicago.
El I Congreso Internacional Socialista de París estableció el 1° de mayo de 1889 el “Día Mundial por la lucha Obrera”. Un año después todos los trabajadores del mundo celebraron el 1° de mayo como su día.
También merece destacarse la posición clara que fue adoptando la Iglesia Católica, a través de las enseñanzas sociales de sus encíclicas papales, en especial la “Rerum Novarum”, promulgada por León XIII en 1891. Hay un texto que me voy a permitir leer, señor presidente, porque pinta muy claramente cuál era la situación que se vivía en esa época y que en muchos casos tiene un claro parecido con lo que aún hoy sucede.
Decía León XIII en 1891: “Vemos claramente, cosa en que todos convienen, que es urgente proveer de la manera oportuna al bien de las gentes de condición humilde, pues es la mayoría la que se debate indecorosamente en una situación miserable y calamitosa, ya que disueltos en el pasado siglo los antiguos gremios de artesanos, sin ningún apoyo que viniera a llenar su vacío, desentendiéndose las instituciones públicas y las leyes de la religión de nuestros antepasados, el tiempo fue insensiblemente entregando a los obreros, aislados e indefensos, a la inhumanidad de los empresarios y a la desenfrenada codicia de los competidores. Hizo aumentar el mal la voraz usura que, reiteradamente condenada por la autoridad de la Iglesia, es practicada, no obstante, por hombres codiciosos y avaros bajo una apariencia distinta. Añádase a esto que no solo la contratación del trabajo sino también las relaciones comerciales de toda índole se hallan sometidas al poder de unos pocos, hasta el punto de que un número sumamente reducido de opulentos y adinerados ha impuesto poco menos que el yugo de la esclavitud a una muchedumbre infinita de proletarios.” Rerum Novarum, 1891.
Lamentablemente tardó mucho tiempo la legislación argentina en ir adecuando su normativa para las ventajas y beneficios de la seguridad social, el reconocimiento de la jornada laboral de ocho horas, los beneficios de la jubilación, leyes que se fueron obteniendo a lo largo del Siglo XX y que quedaron plasmadas seguramente en el texto de lo que fue la Constitución de 1949, posteriormente en 1957 derogada por otra convención constituyente. De ese articulado ha quedado lo que hoy denominamos el artículo 14 bis como prueba de lo que son los derechos de los trabajadores y de la seguridad social en nuestro país.
No quedaría completo este análisis, señor presidente, si no dijéramos cuál es la problemática que vive nuestro distrito hoy con relación al tema laboral. Una encuesta realizada en junio del año pasado por esta municipalidad, en conjunto con las autoridades provinciales de estadística ‑la encuesta de hogares y empleo de junio de 2005‑ da cuenta que sobre el total de la población económicamente activa el 18,4 por ciento está desocupada y el 17,5 tiene subocupación.
De la población asalariada en nuestro distrito más del 50 por ciento carece de vacaciones pagas, de aguinaldo, de descuentos jubilatorios y otras obras sociales. El 39,6 por ciento de la población asalariada en nuestro distrito no tiene beneficio social alguno. A su vez esa encuesta da cuenta que el 57,8 por ciento de nuestra población carece de cobertura médica. No queríamos dejar pasar esto sin mencionar la problemática laboral que hoy también aflige a nuestros conciudadanos. En este homenaje, en este recuerdo que hacemos por los trabajadores en su día, el 1° de mayo, es mi obligación también decir que hoy el municipio ‑y reitero lo que se ha dicho en otra oportunidad‑ tiene contratadas a diversas personas en el Plan Jefas y Jefes o del Plan Gerenciar, y no se cumple –el municipio no lo hace‑ con la obligación primaria que es “por igual tarea, igual pago”.
Lamentablemente los tiempos modernos nos encuentran con estos problemas, que creo que se deben ir solucionando, porque si no la lucha de todos aquellos que ofrecieron sus vidas por las mejoras laborales no habrá tenido sentido. Y creo que todos debemos hacer un esfuerzo para que aquellos que hoy permanecen callados ‑porque gozan de este supuesto beneficio de poder trabajar o tener un pequeño sueldo‑ accedan a los beneficios de la seguridad social, a sueldos dignos y a recibir la paga que corresponda por igual tarea.
Sr. PRESIDENTE (Bilia).- Entiendo que se refiere al expediente o nota mencionada en primer término y que está solicitando que se incorpore como nota de vecinos y otros y pase al Departamento Ejecutivo.
Sr. BOSQUE.- Exactamente.
Sr. CAMMILLERI.- Apoyo la moción.
Sr. PRESIDENTE (Bilia).- Entonces lo pongo a consideración de los señores concejales.
- Se aprueba por unanimidad.
Sr. PRESIDENTE (Bilia).- Tiene la palabra el señor concejal Bosque.
Sr. BOSQUE.- Quería referirme a dos cuestiones.
En primer lugar, señor presidente, acercarle a usted, como nota de vecinos, un correo electrónico que me hizo llegar la gente de la protectora San Roque, que es una entidad sin fines de lucro que se dedica a atender a los animalitos, gatos y perros sueltos de la vía pública y que desde hace un tiempo está haciendo una tarea muy importante en el distrito, atendiendo a perros que están desamparados y que también merecen nuestra atención. Por su parte, con su cuidado se evita la proliferación de plagas e infecciones. Esta entidad está reclamando del municipio alguna ayuda para poder mantener el hogar de animales en Boulevard Buenos Aires, en un predio prestado. Me gustaría que esta nota pueda llegar al intendente municipal. Justamente hacen este pedido porque el próximo sábado se celebra el día del animal.
En segundo lugar, me quisiera referir a la jornada del 1° de mayo que vamos a celebrar próximamente. La lucha entre amos y esclavos, señores y vasallos, empresarios y proletarios, explotadores y explotados, ha marcado la historia de la humanidad en todas sus etapas. A mediados del Siglo XIX el artesano fue perdiendo paulatinamente la propiedad de los medios de producción, concentrándose éstos en pocas manos, signando lo que se denominó la Revolución Industrial.
Enormes masas de trabajadores ingresaron entonces a las nuevas industrias a aportar su fuerza de trabajo en condiciones inhumanas, con jornadas interminables de trabajo, donde mujeres y niños fueron tratados con la misma severidad que los varones, pero con salarios inferiores. Tengo muy presente el testimonio transmitido por mi abuela materna, natural de Luca, Italia, quien a la edad de 12 años concurrió a una fábrica textil a trabajar como un obrero más a principios de siglo XX. El nuevo constitucionalismo clásico, que nació en el siglo XIX, impulsado por las ideas liberales de la época, reconoció derechos cívicos y políticos, pero no derechos sociales, por lo cual las mayorías quedaron expuestas al mandato laboral y a condiciones denigrantes de trabajo. Fue así que en 1884, en Chicago, el IV Congreso de la American Federation of Labor proclama la jornada laboral de ocho horas a partir del 1° de mayo de 1886. Sin embargo, las empresas se negaron a reconocer este derecho y comenzó la lucha de sectores obreros anarquistas, con serios incidentes entre la policía, los servicios privados de seguridad de la firma Pirketon de Chicago y los trabajadores. Los enfrentamientos dejaron varios muertos y fueron apresados los manifestantes, condenados a muerte cuatro de ellos, en un proceso judicial bochornoso, y otros fueron sentenciados a la cárcel. A estos cuatro anarquistas asesinados se los denominó Mártires de Chicago.
El I Congreso Internacional Socialista de París estableció el 1° de mayo de 1889 el “Día Mundial por la lucha Obrera”. Un año después todos los trabajadores del mundo celebraron el 1° de mayo como su día.
También merece destacarse la posición clara que fue adoptando la Iglesia Católica, a través de las enseñanzas sociales de sus encíclicas papales, en especial la “Rerum Novarum”, promulgada por León XIII en 1891. Hay un texto que me voy a permitir leer, señor presidente, porque pinta muy claramente cuál era la situación que se vivía en esa época y que en muchos casos tiene un claro parecido con lo que aún hoy sucede.
Decía León XIII en 1891: “Vemos claramente, cosa en que todos convienen, que es urgente proveer de la manera oportuna al bien de las gentes de condición humilde, pues es la mayoría la que se debate indecorosamente en una situación miserable y calamitosa, ya que disueltos en el pasado siglo los antiguos gremios de artesanos, sin ningún apoyo que viniera a llenar su vacío, desentendiéndose las instituciones públicas y las leyes de la religión de nuestros antepasados, el tiempo fue insensiblemente entregando a los obreros, aislados e indefensos, a la inhumanidad de los empresarios y a la desenfrenada codicia de los competidores. Hizo aumentar el mal la voraz usura que, reiteradamente condenada por la autoridad de la Iglesia, es practicada, no obstante, por hombres codiciosos y avaros bajo una apariencia distinta. Añádase a esto que no solo la contratación del trabajo sino también las relaciones comerciales de toda índole se hallan sometidas al poder de unos pocos, hasta el punto de que un número sumamente reducido de opulentos y adinerados ha impuesto poco menos que el yugo de la esclavitud a una muchedumbre infinita de proletarios.” Rerum Novarum, 1891.
Lamentablemente tardó mucho tiempo la legislación argentina en ir adecuando su normativa para las ventajas y beneficios de la seguridad social, el reconocimiento de la jornada laboral de ocho horas, los beneficios de la jubilación, leyes que se fueron obteniendo a lo largo del Siglo XX y que quedaron plasmadas seguramente en el texto de lo que fue la Constitución de 1949, posteriormente en 1957 derogada por otra convención constituyente. De ese articulado ha quedado lo que hoy denominamos el artículo 14 bis como prueba de lo que son los derechos de los trabajadores y de la seguridad social en nuestro país.
No quedaría completo este análisis, señor presidente, si no dijéramos cuál es la problemática que vive nuestro distrito hoy con relación al tema laboral. Una encuesta realizada en junio del año pasado por esta municipalidad, en conjunto con las autoridades provinciales de estadística ‑la encuesta de hogares y empleo de junio de 2005‑ da cuenta que sobre el total de la población económicamente activa el 18,4 por ciento está desocupada y el 17,5 tiene subocupación.
De la población asalariada en nuestro distrito más del 50 por ciento carece de vacaciones pagas, de aguinaldo, de descuentos jubilatorios y otras obras sociales. El 39,6 por ciento de la población asalariada en nuestro distrito no tiene beneficio social alguno. A su vez esa encuesta da cuenta que el 57,8 por ciento de nuestra población carece de cobertura médica. No queríamos dejar pasar esto sin mencionar la problemática laboral que hoy también aflige a nuestros conciudadanos. En este homenaje, en este recuerdo que hacemos por los trabajadores en su día, el 1° de mayo, es mi obligación también decir que hoy el municipio ‑y reitero lo que se ha dicho en otra oportunidad‑ tiene contratadas a diversas personas en el Plan Jefas y Jefes o del Plan Gerenciar, y no se cumple –el municipio no lo hace‑ con la obligación primaria que es “por igual tarea, igual pago”.
Lamentablemente los tiempos modernos nos encuentran con estos problemas, que creo que se deben ir solucionando, porque si no la lucha de todos aquellos que ofrecieron sus vidas por las mejoras laborales no habrá tenido sentido. Y creo que todos debemos hacer un esfuerzo para que aquellos que hoy permanecen callados ‑porque gozan de este supuesto beneficio de poder trabajar o tener un pequeño sueldo‑ accedan a los beneficios de la seguridad social, a sueldos dignos y a recibir la paga que corresponda por igual tarea.
Sr. PRESIDENTE (Bilia).- Entiendo que se refiere al expediente o nota mencionada en primer término y que está solicitando que se incorpore como nota de vecinos y otros y pase al Departamento Ejecutivo.
Sr. BOSQUE.- Exactamente.
Sr. CAMMILLERI.- Apoyo la moción.
Sr. PRESIDENTE (Bilia).- Entonces lo pongo a consideración de los señores concejales.
- Se aprueba por unanimidad.
